Ainhoa
y los pueblos circundantes ofrecen muchos lugares naturales y culturales:
arquitectura lapurtar y navartar, pueblo bastida, Casa Vasca Ortilopitz, museos
(Arnaga, museo de la tarta vasca), cuevas (Sare, Urdax, Zugarramurdi),
tren a cremallera de Larrun...
Esta diversidad permite impregnárse a todos de la
cultura y la historia del País Vasco aprovechando al mismo tiempo la calma de
un
pueblo.
Espectáculos
y retos :
Partes
de bola, retos de fuerza vasca, ayudas de perro pastor animan el país
principalmente en período estival. A nivel artístico, grupos de baile
folclórico, corales, grupos musicales se producen regularmente para presentar
sus creaciones.
Deporte
:
La
naturaleza dotó el País Vasco y Ainhoa de muchos activos. Entre placeres del
baño al océano, delicias pesqueras, la caza, la recolección de setas según la
temporada, algunos encontrarán aún el tiempo de lanzarse en la práctica de la
bola vasca al frontón de Ainhoa o al frontón cubierto Ur Hegian, al barrio
Dancharia.
Otros subirán a bicicleta los numerosos puertos
de montaña de los alrededores o
presionarán los 65 kilómetros de los circuitos de excursión peatonal de Ainhoa, o
del GR10 que cruza el pueblo. Otras actividades: golf, equitación....
Descubrimiento
y curiosidades :
Fruslerías,
recuerdos, productos locales costean con felicidad producciones locales,
creaciones, artesanía de arte. La mezcla de las clases permite a cada uno
encontrar su felicidad.
Más allá de la compra, el encuentro con el artesano-
creador o el productor puede ser el el más enriquecedor, además tanto si se hace
con cortesía y respeto.
Gastronomía
:
Descubrimientos
culturales, actividades físicas y deportivas merecen un buen consuelo. A Ainhoa,
las riquezas de la gastronomía regional, la auténtica de tablas familiares van a
quitarles. Fieles a la tradición de recepción y facilidad de uso, los
profesionales del posada y la restauración sobresalen para proponerles los
mejores productos. ¡Qué delicia!